
Ella dijo: no permitas que tu corazón fabrique sueños. Los sueños, son quiméricos deseos… He oído que los sueños, sueños son y se esfuman cual ráfaga de viento.
El me enseño a soñar. Me dijo que soñar era igual a respirar; dijo que los sueños realizados dejaban de ser sueños dando espacio a otros nuevos que ocuparían su lugar. Agrego que los sueños incumplidos se iban al limbo en un eterno navegar.
Yo le creí y soñé. Pero mis sueños se fueron hacia el limbo y entonces yo… deje de respirar.
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